Ajustándose a las predicciones, el mejor lugar para observar la
lluvia de estrellas de las leónidas fue en cualquier lugar desde
el Medio oriente hasta Europa. David Asher (Armagh Observatory) y Rob McNaught
(Australian National University) habían definido el pico máximo
- con la posibilidad de una tormenta de meteoros el 18 de noviembre a las
2:00 Tiempo Universal (11:00 pm del 17 de Noviembre Tiempo para la Argentina).
Aunque la demostración de las porciones apocalípticas no
se desarrollaron, los observadores no se desilusionaron ya que la taza
llegó a cientos por hora. De cualquier manera, para miles de observadores
en América, la actividad ya había disminuido considerablemente
para la hora que los meteoros fueran visto en nuestras longitudes.
Mientras que el mundo esperaba a las Leónidas desde la tierra, un
grupo de 30 científicos volaban alto sobre Europa para capturar
el evento con equipos soficticados y espectroscopios.