Todavía se está en los comienzos de la cacería de
planetas extrasolares, pero el descubrimiento de 7 más de ellos,
incluyendo uno que se encuentra solamente a 10,5 años luz de nosotros,
se ha constituido en la piedra fundamental de la búsqueda futura.
El hecho de haber detectado un planeta orbitando a Épsilon Erídano,
una estrella muy similar al Sol, es como encontrar un planeta en nuestro
propio patio trasero. No sólo es un planeta de nuestra cercanía,
sino que se encuentra a 3,2 UA (478 millones de Km.) de su estrella central,
prácticamente la distancia desde el Sol al cinturón de asteroides
de nuestro propio sistema solar.
El planeta de Épsilon Erídano posee entre 0,8 y 1,6 veces
la masa de Júpiter y un período orbital de solo 7 años,
más largo que la mayoría de los planetas extrasolares conocidos.
De hecho, el planeta podría calificarse como el primer “Júpiter
extrasolar” si no fuera por su órbita altamente elíptica.
El equipo científico estudió durante 20 años los
datos obtenidos de mediciones de alta precisión de los movimientos
de la estrella según nuestra línea de visión. Emplearon
6 lotes de datos independientes obtenidos con cuatro telescopios y tres
técnicas de medición.
Épsilon Erídano es ligeramente menos masiva que el Sol
(0,85 masas solares), ligeramente más fría (5180 K), y mucho
más joven (menor a 1000 millones de años). Fue una de las
dos estrellas que utilizara Frank Drake en 1960 para iniciar el Proyecto
Ozma, un primer intento de escuchar señales provenientes de otras
civilizaciones.
Ya en 1990, se reportó lo que podía ser un planeta girando
alrededor de ella. Luego, en 1998, un anillo asimétrico de partículas
de un tamaño de sólo milímetros extendiéndose
a sesenta UA de Épsilon Erídano, fue descubierto. El perfil
irregular de este anillo puede deberse a otro planeta, aún no descubierto,
orbitando en su interior a unas 30 UA.
En su travesía de encontrar planetas extrasolares los astrónomos
primeramente confiaron en técnicas de detección indirecta:
velocidad radial (Doppler), mediciones precisas de posición y sutiles
oscurecimientos según el planeta se mueve a través de la
cara de su estrella. Ahora por primera vez la confirmación de un
planeta puede hacerse mediante la observación directa.
Debido a la proximidad de Épsilon Erídano respecto a
la Tierra, una separación de un segundo de arco entre la estrella
y el planeta, y el relativamente alto grado de perturbación de ella
debido al planeta, se pudo resolver con mucha facilidad la detección
de este planeta utilizando ambos métodos, la captura de imágenes
directa y las mediciones astrométricas realizadas por el Hubble.
El descubrimiento se dio a conocer juntamente con el descubrimiento
de otros seis planetas, incluyendo uno con la masa de Saturno orbitando
muy cerca de HD83443, una estrella de 0,8 masas solares a 141 años
luz de distancia en la constelación de la Vela. Esto elevó
a dos el número de sistemas con múltiples planetas, (el otro
es el sistema Úpsilon Andrómeda), y eleva el total de planetas
extrasolares conocidos a 50.
Imagen: Épsilon Erídano es una estrella bastante tenue para
el ojo desnudo, pero debería ser fácil de ubicar justo antes
del amanecer referida a mediados del mes de Agosto. Primeramente se notarán
Júpiter y Saturno, cerca de las Pléyades, y por debajo de
ellos, justo sobre el horizonte, las estrellas brillantes de Orión.
Épsilon Erídano se encuentra ubicada aproximadamente a unos
30º (tres puños a brazo extendido) en diagonal hacia arriba
y hacia la “derecha” del cinturón de Orión. Esta carta está
confeccionada para latitudes medias del Norte, debiendo invertir la derecha
por la izquierda para interpretarla desde nuestra ubicación. El
arriba y abajo queda inalterable.